Hoy seguiré con las canciones del K-drama El amor es como el Cha-Cha-Cha. Si bien ya terminamos con todas las que pertenecen al OST oficial, mi blog siempre ha buscado incluir hasta las canciones que tal vez solo se escucharon unos segundos. Así que, a partir de ahora, también iremos descubriendo esas canciones que sonaron en El amor es como el Cha-Cha-Cha y que merecen tener su propio espacio... ¡Empezamos!
Hoy les dejo Exercise at the Moonlit Night, interpretada por Oh Yoon, el nombre artístico de Oh Choon-jae, el dueño de la cafetería de Gongjin, interpretado por el actor Jo Han-chul.
Al principio, Choon-jae parece simplemente un hombre divertido, algo despistado y muy dedicado a su hija Ju-ri. Pero poco a poco descubrimos que detrás de esa personalidad alegre hay un hombre que ha vivido muchas pérdidas.
Antes de convertirse en el dueño de la cafetería, Choon-jae tuvo otra vida. Fue cantante y llegó a ser conocido en los años 90 bajo el nombre artístico de Oh Yoon. Sin embargo, después de perder a la madre de Ju-ri, tuvo que criarla solo y terminó dejando atrás su vida artística. Desde ese momento, el centro de su vida fue su hija.
En el capítulo 6 volvemos a ver al cantante Oh Yoon subiendo al escenario en el festival de Gongjin para cantar su éxito Exercise at the Moonlit Night, que significa “Ejercicios bajo la luz de la luna”. Y aunque el título suena divertido, para mí, esta canción es como una pequeña ventana al corazón de Choon-jae. Nos muestra que ese antiguo artista llamado Oh Yoon nunca desapareció del todo: sigue en los recuerdos de aquel padre amoroso y dedicado a su hija, y también en ese hombre que, durante la noche, intenta distraerse haciendo ejercicio mientras todavía lleva consigo el recuerdo de la mujer que perdió.
Y quizás por eso, después de conocer su historia, esta canción se siente diferente. Ya no escuchamos solamente a Oh Yoon cantando: escuchamos a Choon-jae recordando la vida que dejó atrás.
Exercise at the Moonlit Night - Oh Yoon
Amichan chub-ta, ibami shul-ta,
magatu nidoshi egaro dun ja-na.
Nul kidarin-ta, werollo loso-so,
sumanun pamula eya keyise un-da.
Amichan kik-ta, talpichi pal-ta,
pien madun kuñoye kumon ton-ya cho-ron.
Kuñonu nop-ta, todashi motol sa-rran,
namungo supu mani marul ban-yiun-da
Jolo namu ni-ba-me, amuri aru so-do,
juincha riru chebul kiro-meee.
Bultanun niga sumu yibche esu nob-so,
chamo tumon tal bame checho jeba-dooo,
mora chinun ninse ebaran ma-niii,
jayon mobshi marul ruli-beee.
A-muri be-tu, pachi amon-da,
suagi momo ulio denun be-sori.
Ibiogi ño-ta, todashi motol ku-ñio,
mamukon pinye rie usun sori-puuun.
Jolo namu ni-ba-me, amuri eru so-to,
jincha riru chebul kiro-meee.
Bultanun niga sumu chinche esu nob-so,
chamo tumon tal bame chechol seba-dooo,
mora chinun ninse e-ba-ran ma-niii,
jayon mobshi marul ruli-beee.
Pamichan kil-ta, ibami shil-ta,
busochin mirion mani gasu-man ma-ma.
Jun-pop chia-so, kuñiorul bulo bon-da,
ogon-e nendul dachi chini seni i-yo.
Bultanun niga sumu yuchu esu nob-so,
chamo tumon tal bame checho jeba-dooo,
mora chinun ninse esun pun-ma-niii,
jayon mobshi marul ruli-meee.
Amichan mib-pa, dalbito shil-ta,
tonagan saran mani mama in-nun-ba.
Kuñonu nop-pa, todashi motol sa-rran,
namundo incha nie ubsu sori-pun,
mamungo incha nie ubsu sori-pun,
mamungo incha rie ubsuuu sori-pun.
Ejercicios bajo la luz de la luna — Oh Yoon
La noche está muy fría, no me gusta esta noche.
Aquí estoy viviendo día a día en esta ciudad.
Siempre esperando, permanece ahí, solo y solitario,
pasando en vela tantas noches hasta el amanecer.
La noche está muy avanzada, la luz de la luna es brillante,
como aquellos grandes ojos de ella que alguna vez brillaron.
Ella ya no está, es un amor que no volverá.
Lo único que queda es la tristeza, que viene a recibirme.
En esta noche que paso completamente solo,
por más que lo intento, no encuentro la manera de llenar su ausencia.
No puedo controlar este corazón que arde, ejercitarme a la luz de la luna no ayuda, solo el viento de la vida que azota con fuerza me hace llorar sin parar.
Por más que lo intento, ella no contesta.
El teléfono sigue sonando con el timbre que resuena al otro lado de la línea.
Fue una despedida, ella es alguien que no volverá.
Lo único que queda en este lugar vacío es el eco de su risa.
En esta noche que paso completamente solo,
por más que lo intento, no encuentro la manera de llenar su ausencia.
No puedo controlar este corazón que arde, ejercitarme a la luz de la luna no ayuda, solo el viento de la vida que azota con fuerza me hace llorar sin parar.
La noche es demasiado larga, no me gusta esta noche.
Solo quedan en mi corazón los recuerdos y el apego de un amor hecho pedazos.
Completamente ebrio, vuelvo a llamarla.
Pero mi voz se pierde en el vacío, mientras una vida cansada
sigue dando vueltas sin encontrar su lugar.
No puedo controlar este corazón que arde, ejercitarme a la luz de la luna no ayuda, solo el viento de la vida que azota con fuerza me hace llorar sin parar.
Qué noche tan detestable, tampoco me gusta la luz de la luna.
Una noche en la que solo permanece el amor que se fue.
Ella ya no está, es un amor que no volverá.
Lo único que queda en este lugar vacío es el eco de su risa.
Lo único que queda en este lugar vacío es el eco de su risa.
Lo único que queda en este lugar vacío es el eco de su risa.












